MITOS DE ENTRENAMIENTO - “Entrenar con pesas endurece la grasa”

La grasa corporal posee su consistencia natural debido a su composición química, la cual no se hace más densa por acción del ejercicio con pesas.

El tejido muscular se encuentra recubierto por el tejido graso y es el que se ve principalmente afectado por el ejercicio ANAERÓBICO ya sea realizado con pesas o sin ellas.

La única manera de que la grasa se “endurezca”, es sometiéndola a bajas temperaturas, es decir, que a menos que te congeles, tu tejido graso corporal mantendrá su consistencia natural.

Por el contrario, la acción de cualquier tipo de actividad física o ejercicio, particularmente a partir de una intensidad moderada, aumenta el calor corporal, disminuyendo la densidad del tejido graso y facilitando la utilización de éste como combustible cuando el ejercicio se sostiene por tiempo prolongado.

Así se ve programa de entrenamiento en línea Aeróbica con mancuernas que será lanzado este 1ro de Mayo.

El día 1ro de Mayo será lanzado el video programa – Aeróbica con mancuernas. En este video se muestra como se ve y como usarlo.

Si tienes alguna pregunta, escribe tu comentario aquí mismo o en mi página de facebook

¿Eliminando la barriga a fuerza de abdominales?.. ¡Trabajo incompleto!

Hacer repeticiones de abdominales tras abdominales hasta el punto del desfallecimiento, no basta para reducir la pancita. La razón es porque con solo los ejercicios de abdominales estás haciendo un tercio del trabajo físico requerido para lograrlo.

Un abdomen marcado, al igual que la definición muscular en todo el cuerpo, es producto de dos condiciones físicas básicas:

1)   Bajo porcentaje de tejido graso corporal. A menor porcentaje de grasa tengas en tu cuerpo, más delgada se hace la capa de grasa existente entre la piel y el músculo, y por lo tanto más notorios serán los cortes naturales de tu musculatura. Esta capa posee diferentes grosores en distintas zonas del cuerpo, la zona abdominal suele ser una de las más gruesas particularmente en los hombres.

2)   Buen desarrollo muscular. A mayor desarrollo muscular en cuanto a volumen y forma, más marcado se verá tu abdomen. Los músculos del abdomen al igual que todos los demás pueden aumentar en tamaño y firmeza mediante el entrenamiento adecuado.

Importante: músculos fuertes pueden estar debajo de un alto porcentaje de grasa corporal y no aparentarlo por eso.

Para lograr esto es necesario ser consecuente y en igual medida en cada una de las siguientes condiciones:

1-   Entrenamiento muscular: Ten en cuenta que tu sesión de abdominales es un trabajo muscular y por lo tanto debes realizarlas con el esfuerzo que como tal merece.

2-   Entrenamiento aeróbico o cardiovascular: este también te ayudará a bajar y mantener bajo tu índice graso corporal en todo el cuerpo, además de proporcionarte todos los beneficios que este tipo de ejercicio brinda a tu salud física y mental. Haz el que más te guste para hacerlo siempre y de la manera más intensa que puedas.

3-   Controla y cuida tu ingesta diaria: la correcta alimentación es tan importante como el buen entrenamiento. La carencia de nutrientes es tan perjudicial como el exceso de los mismos.

4-   Lo más importante: disfrútalo y haz que te guste, ponte creativo(a), se trata de un estilo de vida y no de un tortuoso proceso el cual se abandona tras unos días y no se retoma nunca más.

¡Sin dolor no hay gloria! Que el dolor no impida tu entrenamiento.

Para cualquiera, el dolor puede llegar a ser un factor limitante al momento de realizar alguna actividad física. El dolor es un indicador natural de que algo no está funcionando debidamente en nuestro cuerpo, y es también una respuesta natural en consecuencia del entrenamiento aunque haya sido bien realizado, es decir, que una sesión de ejercicios bien ejecutada puede producir dolores posteriormente, pero estos suelen ser fácilmente superables.

Obviamente existen niveles y tipos diferentes de dolores, así como causas de estos. Aquí me refiero particularmente a los producidos por la exigencia del entrenamiento. Es importante no caer en pánicos innecesarios que te limiten mentalmente a superar de manera natural muchos de estos síntomas, ya que pueden ser superables mediante la constancia y progresión del entrenamiento aún en presencia del dolor y el correcto descanso. Especialmente si estás iniciándote en algún tipo de actividad física aún a intensidad moderada. Incluso en deportistas experimentados, basta con hacer cambios en sus programas de entrenamiento o aumentar la intensidad de este para que su cuerpo presente nuevas molestias.

El entrenamiento ya sea con finalidad competitiva, recreativa o terapéutica, implica una exigencia física a superar progresivamente y es normal que esta exigencia produzca algún dolor. Basta con iniciar tu siguiente sesión de entrenamiento a un ritmo suave, y progresivamente ir aumentándolo hasta recuperar tu ritmo normal, el dolor deberá ir disminuyendo mientras avanzas en tu sesión. Esto es parte del acondicionamiento físico, y eventualmente tu capacidad de recuperación en este punto también aumentará dependiendo de tu constancia y condiciones físicas naturales.

IMPORTANTE:

Mantén tu control médico al día para evitar posibles complicaciones mayores.

¿Abdominales?.. ¡Me duele aquí y me duela acá!

4 razones para no dejar de hacerlos

Muchas personas abandonan la ejecución de los ejercicios para el abdomen por varias razones; médicas, anatómicas, etc. En mucho de los casos estas terminan siendo excusas personales derivadas de la flojera o falta de constancia.

Si posees algún tipo de condición física que limite total o parcialmente la realización de estos ejercicios, lo pertinente es seguir las indicaciones del médico en cuanto a la realización o no de estos ejercicios. Según sea el caso y su nivel, él te dará la orientación precisa sobre que tipos de ejercicios podrás realizar, y con esta información tu entrenador podrá orientarte mejor en tu entrenamiento sobre este punto.

Una de las razones más comunes, es por dolores en la espalda que dificultan o impiden la ejecución correcta de estos ejercicios. He aquí algunos tips generales que te pueden orientar antes de excluir a los abdominales de tus sesiones de entrenamiento.

1.- Si el dolor o molestia se presenta en cualquier zona de tu espalda a nivel muscular, es muy probable que se trate de una falta de acondicionamiento de los músculos de esa zona. Así que lo mejor que puedes hacer es darle constancia al entrenamiento para que los músculos que trabajan indirectamente durante ese ejercicio (que son los que te duelen) se acondicionen también mientras fortaleces tu abdomen.

2.- Dolor en la zona lumbar: La parte baja de la espalda suele molestar a muchos durante los ejercicios abdominales, sobre todo a principiantes, ya que estos músculos por ser más pequeños que los del abdomen, pueden agotarse antes causando el dolor. Esto no necesariamente indica que el ejercicio está siendo mal ejecutado, sino que tu espalda baja requiere una mayor ejercitación para fortalecerla.

3.- IMPORTANTE: Cuando realizamos determinado ejercicio para determinada zona del cuerpo o grupo muscular, no significa que estamos ejerciendo la acción física únicamente con ese grupo muscular. Otros grupos musculares intervienen de forma indirecta para poder realizar dicha acción. Por ejemplo; los músculos de la espalda, en especial los de la zona lumbar, también se contraen cuando hacemos la elevación de torso o “crunch”. Por lo tanto es normal que al hacer estos abdominales también sintamos tensión en los músculos lumbares, especialmente si estos no están suficientemente acondicionados.

4.- Dolor de cuello: Comúnmente es cuestión de técnica, ya que seguramente sueles sujetarte la cabeza con las manos y halar el cuello utilizando la fuerza de tus brazos para ganar impulso. Las manos solo deben sostener el peso de la cabeza para que el cuello no esté en tensión, el resto del trabajo solo lo deben hacer los músculos del torso, principalmente los del abdomen.