Mito: Poco peso y muchas repeticiones para definir la musculatura.
Constantemente los entrenadores nos encontramos con personas que acuden al gimnasio con la firme creencia en que con tan solo tomar alguna pesa de peso relativamente importante y hacer con esta unas cuantas repeticiones, basta para hacer crecer su musculatura de la noche a la mañana.
1.- El tejido muscular es muy fibroso compacto, lo cual le permite ejercer gran fuerza de contracción, en muchos casos más de la que habitualmente el común de las personas (no atletas) utilizan en su día a día.
2.- El desarrollo de la masa muscular a altos niveles, como en el caso de los fisicoculturistas, implica años de disciplina, constante entrenamiento y alimentación especial para ser alcanzado, y como para que alarmistamente le digas a tu entrenador(a) que no quieres “ponerte grande” como si lo fueses a lograr de un día para el otro cuando este(a) te sugiere un peso importante para ejecutar determinado ejercicio.
3.- Para que tu entrenamiento tenga sentido, la intensidad de este debe mantenerse por encima del nivel de fuerza y/o resistencia física que habitualmente empleas, de tal manera que en el caso de las pesas, por cientos de repeticiones y series que hagas con “poco peso”, si este está muy por debajo de tu capacidad muscular, tu sesión de entrenamiento resultará poco productiva y lo único que lograrás será esa fútil sensación de alivio por haber cumplido con tu sesión de entrenamiento del día. Recuerda que debes hacer valer tu tiempo de entrenamiento.
IMPORTANTE: El tejido muscular es mucho más compacto que el tejido graso y aumentar su volumen requiere de un proceso a largo plazo de continua disciplina. Evalúa con regularidad (mensualmente) tu peso y porcentaje graso corporal, para que tengas una clara idea de qué es lo que estas aumentando o disminuyendo en tu cuerpo por efecto de tus entrenamientos y hábitos alimenticios.
A pesar de toda la información sobre ejercicios y entrenamiento que en la actualidad está disponible para el público en general y especialmente para los asiduos el entrenamiento en gimnasios, aún se continúa empleando el ejercicio de “giros” (twist) con la creencia de que con este por si solo se reduce la cintura, define o elimina la grasa de esta zona.
1) La grasa no se reduce en ciertas zonas por acción del ejercicio localizado (descrito en artículo publicado anteriormente: no se adelgaza por zonas).
2) La definición muscular se logra tanto en la cintura como en el resto del cuerpo al reducir el porcentaje graso corporal por medio de la alimentación y entrenamiento adecuados.
3) Este ejercicio realizado correctamente actúa sobre el tejido muscular del abdomen y no precisamente sobre la grasa.
De manera que, por más que te afanes en girar y girar por muchos minutos con la creencia de que estas removiendo la grasa de tu zona abdominal mientras lo haces, pues resultará una inversión poco productiva de tu tiempo, ya que dicho ejercicio no actúa como una especie de “espátula removedora de grasa”. Con el abuso de este ejercicio y su ejecución inadecuada, lo que podrías terminar reduciendo son tus discos intervertebrales en lugar de tu abdomen y esto lógicamente no significará ningún beneficio a tu salud.
RECOMENDACIÓN: Una manera de hacer productivo este ejercicio es ejecutarlo por series, intercalando una serie de giros con otra de abdominales. Así mantienes tus músculos en movimiento entre una serie y otra conservando la intensidad en tu sesión de entrenamiento.
A pesar de lo que constantemente prometen y aseguran los cientos de productos promocionados en TV para eliminar la grasa corporal de aquí o acá, no es posible reducir la grasa por zonas en nuestro cuerpo. El único procedimiento que hace esto posible es la cirugía (liposucción), pero por medio del uso de aparatos de entrenamiento no se elimina la grasa en determinada zona del cuerpo. La función de dicho aparato o del ejercicio localizado es estimular los músculos de esa zona en particular fortaleciéndolos y tonificándolos, pero la grasa sobre los músculos permanece casi inalterable.
La reducción del porcentaje graso corporal por medio de la correcta alimentación y el ejercicio físico se hace de manera general y no por zonas, por naturaleza el grosor del tejido adiposo es mayor o menor en unas zonas del cuerpo que otras, dependiendo del individuo, edad, sexo, tipo de metabolismo y otros factores, pero en general y para todos, el tejido graso se va reduciendo o aumentando a nivel de todo el cuerpo.
Lo efectivo para reducir el porcentaje graso corporal, es aumentar el metabolismo, y esto es logrado a través del ejercicio intenso y la correcta alimentación.

La grasa corporal posee su consistencia natural debido a su composición química, la cual no se hace más densa por acción del ejercicio con pesas.
El tejido muscular se encuentra recubierto por el tejido graso y es el que se ve principalmente afectado por el ejercicio ANAERÓBICO ya sea realizado con pesas o sin ellas.
La única manera de que la grasa se “endurezca”, es sometiéndola a bajas temperaturas, es decir, que a menos que te congeles, tu tejido graso corporal mantendrá su consistencia natural.
Por el contrario, la acción de cualquier tipo de actividad física o ejercicio, particularmente a partir de una intensidad moderada, aumenta el calor corporal, disminuyendo la densidad del tejido graso y facilitando la utilización de éste como combustible cuando el ejercicio se sostiene por tiempo prolongado.

Hacer repeticiones de abdominales tras abdominales hasta el punto del desfallecimiento, no basta para reducir la pancita. La razón es porque con solo los ejercicios de abdominales estás haciendo un tercio del trabajo físico requerido para lograrlo.
Un abdomen marcado, al igual que la definición muscular en todo el cuerpo, es producto de dos condiciones físicas básicas:
1) Bajo porcentaje de tejido graso corporal. A menor porcentaje de grasa tengas en tu cuerpo, más delgada se hace la capa de grasa existente entre la piel y el músculo, y por lo tanto más notorios serán los cortes naturales de tu musculatura. Esta capa posee diferentes grosores en distintas zonas del cuerpo, la zona abdominal suele ser una de las más gruesas particularmente en los hombres.
2) Buen desarrollo muscular. A mayor desarrollo muscular en cuanto a volumen y forma, más marcado se verá tu abdomen. Los músculos del abdomen al igual que todos los demás pueden aumentar en tamaño y firmeza mediante el entrenamiento adecuado.
Importante: músculos fuertes pueden estar debajo de un alto porcentaje de grasa corporal y no aparentarlo por eso.
Para lograr esto es necesario ser consecuente y en igual medida en cada una de las siguientes condiciones:
1- Entrenamiento muscular: Ten en cuenta que tu sesión de abdominales es un trabajo muscular y por lo tanto debes realizarlas con el esfuerzo que como tal merece.
2- Entrenamiento aeróbico o cardiovascular: este también te ayudará a bajar y mantener bajo tu índice graso corporal en todo el cuerpo, además de proporcionarte todos los beneficios que este tipo de ejercicio brinda a tu salud física y mental. Haz el que más te guste para hacerlo siempre y de la manera más intensa que puedas.
3- Controla y cuida tu ingesta diaria: la correcta alimentación es tan importante como el buen entrenamiento. La carencia de nutrientes es tan perjudicial como el exceso de los mismos.
4- Lo más importante: disfrútalo y haz que te guste, ponte creativo(a), se trata de un estilo de vida y no de un tortuoso proceso el cual se abandona tras unos días y no se retoma nunca más.
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