Acelera el paso... y trota!

Trotar: Equivale a pasar de la caminata con ritmo acelerado, a un nivel de mayor intensidad en el ejercicio, en el que por consiguiente se aumenta la exigencia física, el gasto calórico, y lógicamente aumenta el nivel de tu acondicionamiento físico. Este ritmo de paso al trote, también debes mantenerlo por tiempos prolongados de acuerdo a tu capacidad o nivel de condición física (estableceremos como referencia saludable un mínimo de 20 minutos por jornada de entrenamiento para este tipo de ejercicio).

Caminar y trotar a intervalos: esta es una excelente técnica de acondicionar tu cuerpo a mantener ritmos acelerados de trote por tiempos mayores.

-      Inicia tu sesión caminando a un ritmo cómodo pero acelerado, mantenlo por unos 10 a 15 minutos o más de acuerdo al tiempo que necesites para sentirte listo(a) para incrementar la velocidad del paso.

-      Aceléralo y continúa caminando a prisa (casi trotando) por otros 10-15 minutos.

-      Acelera el paso hasta alcanzar un ritmo de trote y mantenlo tanto como puedas sin llegar al agotamiento.

-      Baja tu ritmo al paso de prisa por otros 3-5 minutos y vuelve a trotar por el tiempo que puedas.

Repite estos intervalos unas 3 veces y finalmente vuelve al paso inicial hasta que tu respiración y ritmo cardíaco se normalice y termina así tu sesión. Recuerda mantener un registro personal de los intervalos de tiempo y ritmos de paso que llevas para hacer tu propia evaluación de los avances de tu rendimiento en el entrenamiento.

Siempre ten en cuenta:

-      Lleva cada una de tus sesiones de ejercicios a un nivel de exigencia cada vez  mayor y de manera progresiva. De esta forma veras y sentirás sus resultados y beneficios gradualmente.

-      Mantener un registro de tus tiempos en cada ritmo para medir tus avances.

-      Crea tus propios intervalos y agrega elementos como obstáculos y dificultades nuevas para que tu sesión sea divertida para ti.

-      Recuerda que lo más importante es disfrutar de la actividad, porque así la realizarás con mayor tiempo frecuencia y sus beneficios para ti serán mayores.

CAMINAR ¿Es en verdad un buen entrenamiento?

Frecuentemente se dice que caminar es un buen ejercicio para mejorar la condición física, se asegura que es el mejor ejercicio para bajar de peso, en fin, un montón de bondades que se le atribuyen a dicha actividad, las cuales en su mayoría son ciertas aunque algunos detalles suelen omitirse.

El concepto de caminar suele utilizarse de manera  muy generalizada y esto frecuentemente conlleva a confusiones técnicas y mitos (los cuales abundan en el campo del deporte), particularmente entre el común de las personas que realizan actividad física como un modo de mantenerse activos y sanos sin dedicarse al mundo deportivo de una manera profunda.

Caminar como paseo, a paso muy cómodo o lento, observando el paisaje y/o conversando, ciertamente también es una actividad saludable. En este caso, el provecho a obtener será principalmente a nivel mental, a manera de relajación, liberación de stress, distracción, etc., más no cuentes con este tipo de caminata como quemadora importante de calorías o como acondicionamiento físico relevante.

En cuanto se refiere a ejercicio físico, para que el caminar se considere como una actividad de provecho para el mejoramiento de la condición física, este debe ser realizado a un paso acelerado, como si se tuviese prisa por llegar a algún lugar, y mantener este ritmo durante el mayor tiempo del cual se disponga para esta sesión. Cuanto más rápido sea el ritmo de tu caminar durante el tiempo destinado para este ejercicio, mayor será tu gasto calórico y el mejoramiento de tu condición física.

Procura llevar de manera progresiva, cada uno de tus ejercicios a un nivel de mayor exigencia para ti. De esta forma veras y sentirás sus resultados y beneficios gradualmente.